lunes, 11 de mayo de 2009

LA FÁBRICA DE SOFTWARE: UNA EXPERIENCIA REAL.

En un mundo de muchos cambios y crisis, la creatividad y la constancia ofrecen una solución sostenible en el tiempo, El Salvador necesita innovarse y abrir con fuerza y empuje nuevas vías de desarrollo, y esto es posible. Acompáñenos por esta breve experiencia en una Institución Educativa que simplemente puso al servicio de la sociedad su experiencia en el área de Educación Virtual.

Todo inicia con una necesidad. Muchas veces esta necesidad no es aparente, por lo que tenemos que prestar mucha atención a nuestro entorno no solo nacional (aunque iniciamos con él) sino también internacional. Dicha necesidad se presentó en el Ministerio de Educación (MINED): éste buscaba a una entidad que fuese capaz de ofertarle los servicios y asesoría necesaria para la virtualización del bachillerato general del Instituto EDUCAME. La Escuela Especializada en Ingeniería ITCA-FEPADE se ofreció a acompañarlos en esta nueva experiencia, poniendo sus conocimientos al servicio del MINED para lograr el objetivo establecido: “tener los dos años del bachillerato general del Instituto EDUCAME virtualizados”.

Para los que no tengan claro en qué consiste la “virtualización” de los dos años de bachillerato general, diré que ésta consiste en establecer una adecuada combinación de material educativo (información) y recursos multimedia (audio, videos, animaciones, ejercicios interactivos, etc.) que conforma los mediadores pedagógicos, con el objetivo de facilitar el proceso de enseñanza-aprendizaje a través de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC). La virtualización de estos dos años giró alrededor de las cinco materias base: Lenguaje, Sociales, Naturales, Matemáticas e Inglés.

No entraré en detalles del proceso de acuerdo de ambas partes para iniciar, pero sí resaltaré los elementos que se deben tener en cuenta cuando se inicia un proyecto, no importa si este es pequeño o grande. Todos estos elementos deben resumirse en lo que se llama Perfil del Proyecto, este debe contar con:
  • Un nombre que lo identifique.
  • Una breve descripción.
  • Los objetivos y metas establecidas, que marcan el rumbo a seguir del proyecto,
  • Los indicadores que determinen y faciliten la medición del avance de las actividades del proyecto.
  • Las ventajas competitivas que se ofrecen frente a otros posibles proveedores.
  • El plan de trabajo, que enmarca en el tiempo la duración de cada actividad y por ende el proyecto.
  • El presupuesto, que implica el costeo de las actividades y marca la pauta para establecer el margen de utilidad.
Estos son elementos primordiales en un perfil básico, también debemos incorporar a esta información datos complementaria que nos ayudará a manejar todas las variables posibles a lo largo de la vida del proyecto. En estos datos complementarios, se debe identificar por ejemplo:
  • Factores críticos, aquellos elementos o circunstancias que amenacen de alguna forma al proyecto o que representen algún tipo de riesgo.
  • Ruta crítica, aquellas actividades sin mucho margen de holgura y cuyo atraso redunda en el atraso de todo el proyecto.
  • El perfil de los puestos requeridos en el proyecto, esto servirá de indicador a la hora de contratar al personal involucrado.
Toda esta información nos permitirá ordenarnos y mantenernos claros en cuanto a la ruta que debemos seguir para alcanzar la meta propuesta. ITCA-FEPADE inició con esta información el proceso de virtualización. Era primera vez que se embarcaba en proyectos de esta magnitud y, como novato, se enfrentó a muchos problemas no previstos. Se necesitó bastante orden y mantener una comunicación fluida con todas las partes involucradas para superarlos (deben notar que el contratante era MINED pero el cliente es el Instituto EDUCAME).

Una vez establecido el plan de trabajo y definidas claramente las metas del proyecto, debemos proceder con el levantamiento de requerimientos, la agrupación de todos los pequeños detalles que nos dibujan más nítidamente el producto final. Ésta es una de las clases básicas que recibimos todos los ingenieros en sistemas en las universidades y que, a pesar de que es fácil de aprender, conlleva verdaderos retos el ejecutarlos. ITCA-FEPADE utilizó a su favor, su propia experiencia y conocimiento en Educación Virtual y, a través de talleres conjuntos con MINED y EDUCAME, se puntualizaron los pormenores del producto deseado; este consistió para el proyecto en la secuencia didáctica para cada materia, la iconografía utilizada, el lenguaje a emplear y la aplicación en los contenidos de la metodología basada en competencias.

Una vez levantados los requerimientos, el método de trabajo debe estar socializado con todos los integrantes del proyecto lo más claro posible. Para este caso en particular, se creó un método de trabajo basado en prototipos y que involucra los mecanismos de medición de los indicadores; esto es clave, puesto que ofrece al personal directivo una vista rápida de lo que sucede en el proyecto.

El proceso de virtualización se fragmentó en pequeñas elementos medibles y que en conjunto conforman la totalidad del proyecto, la primera división como muchos lo prevén fueron las materias, siguiendo su estructura natural la dividimos en unidades y luego en temas; los temas conformaron el elemento último indivisible que sería medido a lo largo del proyecto. Deben observar que, aun cuando el método es responsabilidad del proveedor, la información utilizada es del cliente: si MINED no proporciona las mallas curriculares que definen la estructura de las asignaturas, difícilmente ITCA-FEPADE puede establecer el mecanismo más acertado. La fluidez confiable de información es la clave.

Este método de trabajo establece las etapas por las que transitará el prototipo antes de llegar a su implementación final, que para el caso es la publicación a los usuarios finales. Las etapas generales de fabricación en esta experiencia fueron (a) elaboración de contenido, (b) elaboración de los guiones, (c) construcción del mediador y (d) publicación. Estas etapas se trabajan individualmente y, una vez validados, son el insumo para la construcción de la siguiente etapa.

EDUCAME y MINED fueron participantes activos en cada etapa, puesto que la validación de cada una de ellas evitaba reproceso en etapas más avanzadas que se traducían en tiempos perdidos y desperdicios de recursos. La relación con el cliente es vital, debe cuidarse y fortalecerse a lo largo del proyecto, es parte de la calidad de servicio que se debe siempre tener presente.

Hasta el momento hemos recorrido los pasos y circunstancias en el inicio y desarrollo del proyecto, pero es el momento de que hablemos de otro aspecto necesario y que para el caso específico de las fábricas de software es primordial y crítico: estamos hablando del recurso humano. ITCA-FEPADE experimentó en este proyecto el famoso teletrabajo , otra de las ventajas que nos ofrecen las TICs. Si bien el proyecto llegó a manejar equipos multidisciplinarios de trabajo un poco grandes (más de 100 profesionales entre curriculistas, editores, programadores, técnicos de audio y video, etc.), el 85% de estos profesionales realizaba sus actividades a distancia en sus hogares, manteniendo una comunicación vía celular, chat y correo electrónico, el producto es digital 100%, lo que facilitaba experimentar esta nueva forma de trabajo a distancia.
El orden y la comunicación fueron primordiales para mantener organizados a todos estos profesionales trabajando sinérgicamente, el control detallado facilitaba la medición de los indicadores que fungía muchas veces como semáforos en las diferentes etapas del proyecto. Por ejemplo un indicador era el “número de guiones de contenidos validados no asignados”, esto determinaba la cantidad de trabajo próxima a asignar al equipo de programadores y esto a su vez establecería las necesidades de audio y video del equipo técnico.

Es importante resaltar que si se establecen indicadores claros y medibles se establece un orden y seguimiento del trabajo, y se conserva una comunicación fluida entre todos los involucrados, se garantiza el éxito del proyecto y además, se minimizan los factores críticos, conservando un radar activo que identifica nuevos obstáculos no diagramados, antes de que éstos se conviertan en un riesgo grave para la finalización del proyecto.

El proyecto finalizó satisfactoriamente en tiempo, con tanto éxito que actualmente existe una cohorte de cien estudiantes que están haciendo uso de estos materiales educativos virtuales para cursar su bachillerato general en una modalidad a distancia más del Instituto EDUCAME. Este proyecto benefició a la sociedad salvadoreña de múltiples formas, proveyó una modalidad más a distancia para aquellos ciudadanos que no pueden formar parte del sistema regular de educación, creó nuevas fuentes de trabajo en diferentes áreas profesionales y abonó experiencia en la creación de fábrica de software, que no solo quedo en manos de ITCA-FEPADE sino de todos aquellos que participaron en ella, y que ahora se resume en este artículo.

Esta ha sido la pequeña experiencia que hemos compartido con el lector, una fábrica de software que se creó para satisfacer una necesidad, constatando que es posible y además factible, solo nos resta esperar que esta experiencia inspire al lector a crear muchas más fábricas de software; si la tendencia es que cada vez más haremos uso de la tecnología como parte de nuestra vida cotidiana, es un claro indicador que cada vez más se requerirán los servicios de un ingeniero en sistemas, y si el teletrabajo es una realidad, nuestros servicios y clientes no solo se limitarán al entorno local. ¿Qué esperamos entonces para explorar estos nuevos caminos?

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